Campana 2004
EL ANDES QUIERE CRECER

‘Broederlijk Delen. Porque el Sur tiene planes.’ Broederlijk Delen apoya 250 contrapartes en treinta países y por lo tanto 250 historias fascinantes sobre la gente del Sur que realiza sus propios planes.
Un cambio radical sólo se produce por las comunidades locales, desde su inspiración, visión, competencia y las posibilidades sobre el terreno. Esa campaña le inicia en la forma en que los indios, los campesinos, las mujeres y los jóvenes de los Andes llevan a cabo ese cambio. A través de varias iniciativas ellos mismos construyen su futuro, contribuyen al desarrollo sostenible y abordan las consecuencias de la globalización. ¡Los Andes quieren adelantar! Acompáñales.
La Fiesta
La Fiesta. Eso es el nombre del cuadro arriba donde se ve un baile indígena típico de los Andes. Es una obra curiosa. En un estilo un poco abstracto el artista lleva al espectador enseguida a la esencia: en una dimensión eterna de tierra, nubes y luz sólo hay este baile. Todo movimiento parece atraído y liado por la luz central. El cuadro irradia cierta dignidad y seriedad. Esa ‘fiesta’ es más que algún guateque. Es un ritual. En la tradición de los Andes ese ritual confirma la relación entre el hombre y la Pachamama: se arranca la vida y la facultad vegetativa a la Pachamama. Es la vida misma que se baila y se celebra. Ese cuadro pone el baile como símbolo de la espiritualidad, la fuerza, el dinamismo y la vitalidad de las comunidades indígenas.
El cuadro fue pintado por Walter Solón Romero. Este artista fervoroso ya adquirió fama en Bolivia en los años cincuenta con sus murales socio comprometidos. Walter Solón murió en 1999. Sin embargo, su compromiso social permanece vivo en la Fundación Solón, una de las contrapartes de BD en los Andes.
La Fundación Solón es una de las siete contrapartes informativas que le presentaremos durante la campaña venidera. Como todas nuestras contrapartes, desarrollan una estructura que da toda oportunidad a la fuerza, dinamismo y vitalidad presente. Sólo si la gente tiene la posibilidad de realizar sus propios planes, si es capaz de convertir sus sueños, visiones, valores y decisiones en actos, se da pequeños y grandes pasos hacia un cambio continuo.
El desarrollo sigue un plan. Su plan
La pintura de Walter Solón es una buena ilustración del modo de que BD conoció a la gente del Sur: nada lastimosa, no emancipada, abatida o impotente, sino vigorosa, tenaz, experta y creativa.
Después más de cuarenta años seguimos diciendo: BD no concibe proyectos en el Sur. Nuestras contrapartes no llevan a cabo nuestros planes, sino sus propios. Es que un cambio sostenible no se impone, arranca o instaura. Tal cambio crece desde las decisiones y posibilidades de la población local, desde su cultura, su conocimiento, su experiencia y su ritmo.
Tomamos por ejemplo Manthoc, una organización peruana de niños y jóvenes trabajadores. Construcción comunitaria y confianza en la propia fuerza de los niños son las palabras clave. Manthoc ya lleva muchos años luchando por el derecho a empleo digno: ‘En nuestra cultura los niños forman enteramente parte de la sociedad, y se encargan a ciertas tareas. En realidad la pobreza les obliga. Sería impracticable para muchas familias no poder recurrir a sus hijos como un extra sostén de la familia. Niños trabajadores tienen muchas competencias. En nuestra organización notamos cada día cómo se encargan de grandes responsabilidades, para ellos mismos y para sus familias. En realidad son ellos mismos los que desempeñan el papel principal en su desarrollo. Pero como consecuencia de la liberalización suelen ser victimas del trabajo infantil. Y es eso a lo que tenemos que oponernos. Puesto que el trabajo se encuentra en la ilegalidad, la explotación infame de niños persiste.’
Manthoc no considera como victimas los niños que trabajan por la calle como limpiabotas o vendedor, sino como obreros jóvenes que desde su propia competencia piensan y se pronuncian sobre lo que quieren realizar. En Manthoc encuentran compañeros con los que forman un grupo, y con los que deciden juntos sobre el soporte que les hace falta. El que sabe leer y escribir, queda menos defraudado por los clientes. El que tiene un lugar seguro para dejar sus mercancías, se encuentra mejor protegido contra la violencia. El que sabe atender heridas, se expone menos al peligro de infecciones. Para los niños trabajadores Manthoc representa una palanca que ellos mismos controlan, y con la que realizan juntos su futuro.

El desarrollo en la comunidad
El método de Manthoc muestra que si la gente colabora, consigue resultados. Gracias a la colaboración con nuestras contrapartes en el Sur, hemos ido adquiriendo la certeza de que colaboración es una forma eficaz de combate contra la pobreza. Lo que el grupo no sostiene no es sostenible. Esta es una decisión atípica. Reacciona en contra de la doctrina de la liberalización que nos pretende hacer creer que cada individuo tendría que valérselas por sí mismo.
La construcción comunitaria es un método importante en la lucha contra la exclusión social que produce pobreza. La organización Arariwa es de la misma opinión. Esa contraparte de BD es especializada en el desarrollo regional de Cusco, Perú. Para la población local la comunidad es el centro de la vida. Desde las comunidades se puede trabajar en el desarrollo rural sostenible con un abanico de actividades. Aquí se encuentra el corazón temblando para la agricultura, para la gestión del medio ambiente, para iniciar pequeñas empresas que transforman los productos agrícolas. Aquí también se discute sobre la posibilidad de colaborar con los políticos locales en el desarrollo de la región. Los grupos indígenas de Cusco están seguros: sus esfuerzos para un campo habitable sólo tienen éxito porque son arraigados en la comunidad.
El desarrollo visto por los ojos de los más pobres
Organizaciones como Manthoc y Arariwa intentan romper con la espiral de pobreza en su forma particular. No obstante, su método de trabajo podría dar al espectador un sentimiento incómodo. Manthoc no ve el asunto al revés? Los niños no son demasiado vulnerables dentro del duro mundo de la economía informal sin precios o reglas fijos? No deben ser bajo tutela y protegidos de la dura realidad hasta cumplir la edad adecuada para oponerla? Arariwa junto con las comunidades no son condenadas a llevar la peor parte en la lucha desigual contra el mercado libre y los gigantes económicos?
Junto con nuestras contrapartes estamos seguros de que iniciativas como esas pueden obtener resultados, exactamente porque no tratan con paternalismo. Quien quiere ser aliado con los pobres, tiene que estar dispuesto a respetar sus decisiones y sus soluciones.
Muchas veces esto exige una readaptación radical de nuestro pensamiento. Debemos dejar de lados los prejuicios, ya que nos dicen que la gente sigue siendo pobre porque es ignorante, impotente, incompetente o poco dispuesta. No nos pueden tender una trampa de modo que pensemos tener la solución: ‘Si sólo estuviera dispuesta a hacer esto, o eso, entonces...’
Igual que sus contrapartes en el Sur, BD mira al mundo desde el punto de vista de los pobres. No les consideramos como lastimoso o no emancipado. Al contrario, creemos y experimentamos que ellos mismos llevan el empuje dentro para poner en marcha los cambios sociales fundamentales. Por eso preferimos los grupos que sufren severamente a causa de la globalización ý el campo que conoce una crisis mundial a consecuencia de la globalización.
El desarrollo engloba todos los aspectos del ser humano
El empuje deriva de una cultura viva y una espiritualidad enraizada. No sólo vive de pan el hombre. Un pueblo sin utopía se embrutece, el desarrollo sin inspiración se descarría. No es accidental que nuestras contrapartes en el Sur tengan ojos para todas las dimensiones de la vida en sus actividades, y que hagan mucho sitio a la espiritualidad. La armonía ocupa un lugar central en la visión mundial de los pueblos de los Andes. Hay que reconciliar los sentimientos opuestos y equilibrar todo. Para los indígenas de los Andes es inconcebible un desarrollo que sólo presta atención a la economía, el progreso material o la modernización técnica.
Esa decisión para el ser humano en su totalidad también es la decisión de BD. Desde nuestros raíces cristianos, pero con una visión abierta para todo lo que da espíritu y fuerza a la gente, adquirimos inspiración para trabajar en una actitud en la vida que da aire a la tierra y al Sur las posibilidades para crecer.
El desarrollo pide un enfoque estructural y mundial
Dar la oportunidad a la gente de realizar sus propios planes, en comunidad, desde el empuje de los más pobres y prestando atención a todo el ser humano. Esto causaría la impresión de que sólo pequeñas iniciativas locales dan lugar a un cambio sostenible. Todo lo contrario, las iniciativas necesitan más que nunca colaboración y diálogo. Los grupos aumentan su dinamismo uniendo sus fuerzas en redes.
Sin embargo suceden procesos que estorban los planes de nuestras contrapartes y la población local. La globalización o el mercado y comercio libre reducen igualmente los resultados que la gente había obtenido en los Andes. Por esa razón nuestras contrapartes están implicadas cada vez más en acciones políticas y grupos de presión internacionales.
Se trata de dos importantes líneas de acción: ‘el desarrollo rural sostenible’ y ‘derechos humanos y democratización’.
El desarrollo rural sostenible
El año pasado ya escribimos en el texto de campaña Cuando crezca quiero ser campesino, no mendigo: ‘Los efectos perversos de la globalización amenazan, minan o destruyen los esfuerzos de nuestras contrapartes. La lucha con la que nuestras organizaciones contrapartes y otros tantos grupos en el Sur se han comprometido durante años, es la de David contra Goliat. Una batalla que tiene que prevenir otro éxodo de las áreas rurales, lo cual implicaría más campesinos en mendicidad.’
Es también la lucha de CIOEC, la cúpula nacional de organizaciones campesinos económicas en Bolivia. Esa contraparte de BD interpreta un papel importante en el aumento de la habitabilidad rural desde hace mucho. Las organizaciones campesinos locales se dedican particularmente a la agricultura sostenible, a testar nuevos cultivos, mejorar la producción o desarrollar una pequeña industria de procesamiento. Pero cómo llegan sus productos a los clientes en la ciudad o en el extranjero? Pueden contar con la ayuda de CIOEC porque ese hace análisis de mercado, facilita información económica y mantiene negociaciones con clientes importantes o con el gobierno.
Si una cúpula defiende sus intereses, los pequeños productores indígenas pisan mucho más fuerte. Juntos intentan mantenerse firme, ya que los campesinos y organizaciones bolivianos se dan cuenta del comercio libre. En 2000 CIOEC mantuvo negociaciones con el gobierno boliviano. Resultó en una ley que da un trato preferente a los pequeños productores. Hoy en día se vuelve a disminuir la protección de la agricultura indígena sostenible, y se abre el mercado a las grandes empresas multinacionales. La reacción de CIOEC es amargada:
‘Incluimos a más de diez millones de familias agrícolas, organizadas en 700 grupos campesinos económicos. Nuestros productos alimentan a nuestro país. Creamos posibilidades de empleo en las áreas rurales. Así podemos desacelerar el éxodo hacia las ciudades. Además buscamos nuevos mercados para nuestros productos; lo cual ha creado posibilidades de exportación. Parece que todo eso no importa a nuestro gobierno. Nunca tomaron medidas para que los campesinos pudieran aumentar la producción o mejorar su vida. Es todo lo contrario. Ahora que podríamos abrigar esperanzas para una situación mejorada, el gobierno nos ofende con sus nuevas decretas.’
Derechos humanos y democratización
Anotamos el 15 de mayo 2003. En la oficina de BD hay una reunión de OIDHACO, la organización europea para los derechos humanos en Colombia. Entre los presentes está José Domingo Calderón del CRIC (Consejo Regional Indígena del Cauca), un movimiento indiano en el departamento Cauca en Colombia. BD lleva muchos años apoyando esa organización.
José Domingo está gratamente sorprendido cuando se entera de que la campaña de BD pone la colaboración entre las contrapartes en los Andes en el centro de la atención. El CRIC está encantado con atención flamenca. Durante años la organización ha sido un pionero en cuanto a la democratización en la violenta Colombia. El análisis de José Domingo suena incisivo: ‘En las elecciones de octubre de 2000 unos lideres del movimiento indiano fueron elegidos para las asambleas municipales y el parlamento. Pero por la situación de guerra que se agrava, la populación y las comunidades indianas de Cauca se ven confrontadas con el retroceso de una serie de logros de los años pasados. Con la nueva constitución de 1991 las comunidades indianas tienen derecho a su propio territorio, su propio sistema de justicia tradicional y sus propias autoridades. El CRIC está reconocido como autoridad tradicional. Pero hoy en día no se respectan los acuerdos convenidos con el gobierno. Con el ‘Plan Colombia’, que deja a los Estados Unidos las manos libres en su llamada lucha contra el trafico de drogas, la violencia está aumentando. Además el gobierno es un gran partidario del modelo de desarrollo neoliberal y del comercio libre. Las organizaciones sociales son puestas bajo presión. Los lideres indígenas son asesinados o amenazados.’
En este momento el CRIC se ve obligado a actuar en una situación conflictiva. Las comunidades se ven en apuros entre los combatientes – el ejército, los paramilitares, la guerrilla, los dirigentes políticos y económicos. A pesar de todo, el movimiento sigue su lucha tenaz por los derechos humanos, la democratización y la paz.
En otras partes de los Andes la evolución hacia más derechos humanos y democracia tampoco va a pedir de boca. Todavía tiene mucho camino por delante. No obstante se han realizado algunas cosas. Hace diez años, al conmemorar el quingentésimo aniversario de la invasión de América por Colón, creció por toda Latinoamérica un fuerte movimiento de indios. Ese movimiento luchaba por el reconocimiento de derechos culturales y reclamaba tierra y participación en la política local y nacional. Hoy en día varias contrapartes están implicadas en un diálogo con autoridades locales para un enfoque colectivo del desarrollo regional, varios países cuentan con parlamentarios indígenas hasta ministros en Ecuador. Ciertos de esos nuevos políticos son conocidos de BD. Desde nuestras contrapartes han dado el paso decisivo a la política y han obtenido la confianza del electorado emancipado. Tal evoluciones son de gran importancia. Muestran que el camino elegido hacía un futuro mejor da frutos.
La amenaza del ALCA
Como en el resto del mundo, los Andes también se quedan cautivados por el comercio libre y la globalización. Nadie se siente sin emoción en cuanto al plan de transformar todo el continente americano en una gran zona de comercio libre que se extiende de Antártica hasta el polo norte. El ‘Area de Libre Comercio de las Américas’ (ALCA), en inglès ‘Free Trade Area of the Americas’ (FTAA), tendría que convertirse en el acuerdo más importante de la historia del comercio libre. Bajo el impulso de los Estados Unidos, 34 países de Sudamérica y Norteamérica negocian este acuerdo actualmente. Proponen el año 2005 como fecha final. Apenas se citan objetivos sociales. El acuerdo, nacido del dogma de las beneficias del comercio libre, cambiará - si se realiza – la vida de todas las personas del continente de modo drástico. Consecuentemente la inquietud es notable y el número de acciones contra el ALCA es incontable.
Casi todas las contrapartes de BD sienten esa inquietud. El ALCA no es un plan al nivel de la gente, sino al nivel de las multinacionales y los poderosos grupos económicos. Los que se dedican a la agricultura sostenible o el desarrollo rural, al comercio en pequeña escala, con indios o grupos campesinos, ven claro como el ALCA pone bajo presión las actividades, los derechos y el futuro de esos grupos vulnerables de la población.
La Fundación Solón es la contraparte de BD quien ha contribuido a poner en marcha el movimiento actual contra el ALCA. Varias otras contrapartes están implicadas entretanto en grupos de presión. A mediados de nuestra campaña, de 7 a 13 de marzo 2004, acaece en Quito (Ecuador) el Foro Social de Latinoamérica que por la mayor parte se consagrará a la lucha contra los planes actuales del ALCA. Muchas contrapartes nuestras se verán ahí. Pero ya están en contacto regularmente, o participan en seminarios. Intercambian opiniones sobre las consecuencias de la globalización y estrategias para afrontar el ALCA.
BD opta explícitamente por apoyar los grupos de presión de las contrapartes. Juntos desarrollamos una red y ponemos los problemas del comercio libre en el centro de la atención del publico y los políticos. Esta acción política procede de la cooperación con nuestras contrapartes y nuestro permanente diálogo internacional con ellas. Están agradecidas por nuestro apoyo, lo que manifiesta la reacción de Jaime H. Diaz, el responsable de Podion, el organismo asesor de BD en Colombia: ‘Nos alegramos de que la campaña de Broederlijk Delen trate del tema del ALCA. Sin duda es el tema central que determina la actualidad de todo el continente americano. Es una amenaza real tanto para los productores pequeños como para sus organizaciones. Nos preocupamos especialmente por el efecto del ALCA en la vida de todos los habitantes de las áreas rurales en América del Sur.’
Broederlijk Delen, porque el Sur tiene planes
Acabamos de contar tanto sobre nuestras contrapartes como sobre BD mismo, y no es un azar. Al final son esas decisiones que llevan más de cuarenta años determinando nuestra organización. Queremos ser una contraparte del Sur. Porque el Sur tiene planes: respetando sus decisiones y apoyando sus planes.
Nuestras contrapartes no sólo espectan financiamiento como apoyo. A solicitud de un cierto número de contrapartes, ahora tienen a su disposición un colaborador. Dos colaboradores nuestros trabajan en los Andes como representante local. Mantienen viva la red y dan la oportunidad de encuentro y intercambio a las contrapartes. Las contrapartes también están estrechamente implicadas en nuestra campaña al nivel del contenido, y durante esa campaña están presentes como testigos en Flandes. Gracias al soporte del público flamenco aumentamos sus acciones políticas ejerciendo presión sobre los dirigentes políticos y económicos en redes nacionales e internacionales. Estamos orgullosos de que nuestras contrapartes consideren nuestro soporte, humilde pero realista, como una verdadera alianza.
Murales de los Andes: un modelo activo y vistoso
Murales son un género artístico y típico de toda Latinoamérica. Durante décadas y décadas los artistas han expresado así sus sueños del futuro y las decisiones que toman.
Esa campaña quiere convertir esa tradición de los Andes en un modelo activo. Desafiamos a grupos y escuelas a realizar su propio mural en un verdadero concurso. No sólo en apoyo de los grupos de presión de nuestras contrapartes contra el ALCA, pero sobre todo como demostraciones de apoyo para todas sus acciones, desde la red de solidaridad flamenca.
Desde luego no es sin compromiso. En la campaña mostramos que nuestras contrapartes catalizan los procesos de cambio sostenibles fundados en las decisiones de la gente indígena. Pero como siempre esa campaña no se trata sólo de ellas, sino también de nosotros mismos. De nuestro posición en este mundo, de los sueños que abrigamos, de las decisiones que tomamos, de los pasos que podemos dar, y de la inspiración que nos impulsa a cambiar nuestro mundo por dentro.
Invitamos a todos a reflexionar y intercambiar ideas, a transformar el resultado en un mural de modo creativo, y a enviarnos una foto de sus obras de arte. Colgamos esas fotos en nuestra galería virtual, en el sitio web de BD.
Profundizando durante 40 días – construyendo un futuro para toda la vida.
Sólo hay un mundo. Sólo hay un futuro. Como cada año la campaña es una invitación a dar nuevos pasos en la ‘globalización de la solidaridad’. Las contrapartes del Sur regularmente pronuncian su respeto y aprecio para la campaña. Los testigos que durante la campaña visitan Flandes, muchas veces están impresionados por la dedicación persistente de nuestros voluntarios. Son ellos los que congregan la gente en escuelas, movimientos (juveniles), parroquias y grupos de solidaridad, que cooperan en acciones políticas, que recaudan fondos y que apañan una manera solidaria de vivir.
Cada año la campaña es el tiempo apropiado para ir en busca de un ‘nuevo aliento’ para nuestro trabajo de solidaridad. Desde nuestros propios raíces lo encontramos en la convicción religiosa bíblica y en la lectura que guiaba los cristianos en la travesía del desierto de cuarenta días hacía Pascuas. También queremos ir en busca de las fuentes espirituales de las que sacaban los pueblos de los Andes: el respeto a la Pachamama y la armonía entre todo que vive y el hombre cuyo destino es formar parte de una comunidad viva.
Todo eso no podemos olvidar cuando decimos que ‘los Andes quieren crecer’. Debemos saber que esta historia no sólo se trata de problemas que necesitan una solución, sino de todo que guarda relación con ‘la vida del mundo’. Toda la riqueza de la vida participa: la fiesta, la música, el arte, el humor, el baile, la poesía, el juego, la comida, la reflexión, el asombro y el silencio. La solidaridad es un asunto de todos los sentidos. Y aquí volvemos sobre ‘La Fiesta’, el cuadro de Walter Solón.

